
Noche de alumbramiento del nuevo mosto ante la celestial campesina. La Virgen de Guía volvió un año mas a enamorar a La Palma con su ternura inefable en medio de una bodega de años a las puerta del templo parroquial.
La Palma celebro las bodas de oro de la Fiesta de la Vendimia del Condado, eje central de la Real Feria de nuestro Pueblo. Cincuenta vendimias, cincuenta añadas, cincuenta botas de vino, cincuenta bendiciones de uva y una sola vendimiadora, la Virgen de Guía. Su presencia fue, es y será una parte circunstancial en este acto, ya que por su patronazgo sobre los campos y labradores de esta humilde villa desde tiempo inmemorial le es ofrecido cada racimo de uvas, antes de que este pase de la vid al lagar, como acción de gracias por su divina intersección. Para la presencia de la Señora de Guía en este acto volvió a colocarse la hermosa talla que Enrique Orce realizara a semejanza de la antigua imagen, desaparecida en los trágicos suceso del 36, sobre unas sencillas andas que iluminaban en las esquinas altos candeleros con cera blanca mientras la Virgen se alzaba como divina campesina sobre un monte de uvas, espigas de trigo y dátiles.
Sencilla y humilde con sus zapatos granates asomando entre el fruto de la tierra que ella guarda volvió a presentarse la Virgen de Guía a la Palma, con el fruto de su bendito vientre en su brazo buscando con su mirada infantil y suaves manos acariciar la faz campesina de su madre, celestial Vendimiadora de los campos de esta villa.
Encuentra más fotos como esta en Sentir Cofrade de La Palma
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada