
Reo en los ojos de la ciudad que se postra rendida en su regazo.
Fue el viernes primero de Marzo, con sogas de oro fino anudado al tiempo del alma cofrade. Pies desnudos, sagrarios de promesas, firmes sobre la fría piedra como milagro de rosa que sobre el infecundo mineral brota. Un escalofrío traspasa el alma, sus ojos han cautivado razón.
Recuerdos de la infancia mudéjar sembraron en el corazón firmes raíces de devoción que hoy tornan en fina seda para la túnica del redentor. Áureos hilos de fe bordan gracias y oraciones sobre corinto amanecer, el firmamento cual piedra preciosa reviste de brillo al señor.
La cuaresma adelanto su llegada, el incienso inundo el centro de la ciudad acariciando los dulces recuerdos que llevan al templo mayor. Marzo trae con si el regalo del amor a La Palma, el pie adelantado del Señor Cautivo es puerta abierta hacia el cielo hacía donde van besos salidos del corazón que llevan a Dios el fruto de una devoción verdadera.
Volvió a consumarse el rito del primer viernes de marzo, desde el alba hasta el ocaso el Señor Cautivo permaneció expuesto en devoto besapíes. Un incesante discurrir de fieles y devotos acudió al encuentro con el redentor para llevar ante él súplicas y oraciones que en forma de flores y velas se congregaron a sus plantas. El Cristo que tallará Castillo Lastrucci se situaba ante el altar de ánimas que provisionalmente ocupa en la Parroquia, situándose en el las Imágenes de San Juan y Nuestra Señora de las Lágrimas, que lucia ataviada con su actual saya de terciopelo azul bordad en aplicaciones de oro y manto de terciopelo verde.
Sencillo y elegante altar en el que destacaba la portentosa efigie del señor Cautivo escoltado por dos ciriales y varios candelabros portando cera blanca, rodeado de centros de flores donados por devotos, estrenando su nueva túnica fruto de la devoción de sus fieles. Esta se encuentra realiza en terciopelo de seda color corinto, bordada en oro fino a realce con incrustaciones de cristales de esvaroskis, habiendo sido ejecutada en los talleres del bordador sevillano D. Mariano Martín Santoja, que se encuentra realizando una nueva saya para la dolorosa réplica de la que poseía la antigua imagen de Ntra. Señora de las Lágrimas. La túnica presenta bordados con bellos motivos vegetales en mangas, pecho y la parte inferior, contando con una pequeña cola donde se sitúa dos palmas cruzadas como símbolo de la ciudad, al que la túnica ha enamorado por su belleza.
Lozana devoción de profundas raíces que parecía tornar al pasado al ceñirse la noche. El barroco se hizo mudéjar, el dintel de la Parroquia se hizo ojiva del Valle, la peana se hizo altar anclado en la vieja piedra, se hizo el pasado presente cuando se reencontraron bajo el mismo techo Nazareno, Cautivo y su bendita Madre del Valle, tras tres años separados.
Quedo el amor de La Palma en su túnica bordado, besos de fe ante la inefable presencia del Señor. Perfume de promesas que aroman ese viernes de marzo donde se consume el tiempo; Cautivo en tu regazo.
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Fotos: José Mª Pichardo
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