Toma el pulso a las vísperas el ahogado corazón, parecía que no quería llegar y sin darnos cuenta ha llegado, parecía que se había perdido en el tiempo y sin darnos cuenta la hemos hallado. En la ausencia se halla refugiado el comienzo del ansiado sueño que parecía sumergido en perpetuo letargo.Bajo la ojiva blanca cuatro pilares se alzan sosteniendo con firmeza el palacio de fina plata. Mariano cielo de azulado terciopelo cobija bajo su bóveda la hermosura sin igual de sagrada profecía sin mancha concebida. Primer destello del alba, haz de luz que desgarra con la luz de su llanto la madrugada, sinfonía de acordes perfectos, madre de azul y plata, de hermanado oro sobre su pecho.
Luz del pasado renueva su rostro que volverá acariciar el sol de la amanecida nazarena. Estilo antiguo en su presencia que realza el dolor de su rostro y su belleza dulce. Encajes blancos, finos tejidos de oro, añejas joyas y corona de plata sobre dorada para la reina de la madrugá que derrochando elegancia aguarda a La Palma enamorar.
Ya esta la cera fundida a sus plantas y el discípulo amado a su siniestra consuela el desgarrado llanto en un sacro diálogo que solo entiende de silencios de corneta y redoble de tambor tras las pisadas de Dios. Antes que el eco de la voz cofrade nos inundara el corazón con la gracia nueva ya aguardaba el socorro de su mirada bajo la plata de su palio pregonando la Semana santa. Primera dolorosa bajo palio de este bendito Valle áureo de la Palma.




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada