domingo, 26 de junio de 2011

Efluvios del monte en la Ciudad


En la mañana de oro
la ciudad se ha despertado
toda vestida de monte;
toda aromada de campo.

Blanda alfombra de perfumes;
verdes tapices de ramos;
Caricia de los caminos;
frescura de los remansos.

¿Vino el campo a la ciudad
o la ciudad se fue al campo,
en esta dulce mañana
florecida de milagro?

¡Campanillas de oro y plata
-guiones y simpecados-
delante del Buen Pastor;
esquilas de sus rebaños!

¡Mañana del Corpus Christi;
ilusión de ciudad y campo . . .!
¡Toda vestida de monte
la ciudad se ha despertado!


D. Pedro Alonso-Morgado Tallafer

Imagen: José Mª Pichardo

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