
En la mañana de oro
la ciudad se ha despertado
toda vestida de monte;
toda aromada de campo.
Blanda alfombra de perfumes;
verdes tapices de ramos;
Caricia de los caminos;
frescura de los remansos.
¿Vino el campo a la ciudad
o la ciudad se fue al campo,
en esta dulce mañana
florecida de milagro?
¡Campanillas de oro y plata
-guiones y simpecados-
delante del Buen Pastor;
esquilas de sus rebaños!
¡Mañana del Corpus Christi;
ilusión de ciudad y campo . . .!
¡Toda vestida de monte
la ciudad se ha despertado!
la ciudad se ha despertado
toda vestida de monte;
toda aromada de campo.
Blanda alfombra de perfumes;
verdes tapices de ramos;
Caricia de los caminos;
frescura de los remansos.
¿Vino el campo a la ciudad
o la ciudad se fue al campo,
en esta dulce mañana
florecida de milagro?
¡Campanillas de oro y plata
-guiones y simpecados-
delante del Buen Pastor;
esquilas de sus rebaños!
¡Mañana del Corpus Christi;
ilusión de ciudad y campo . . .!
¡Toda vestida de monte
la ciudad se ha despertado!
D. Pedro Alonso-Morgado Tallafer
Imagen: José Mª Pichardo
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