La Palma puso el broche de oro a sus fiestas patronales arrodillada ante el Santísimo Sacramento, postrada ante sus celestiales intercesores en acción de gracias por su patrocinio.
La Parroquia junto con la Hermandad Sacramental celebro ayer la Solemnidad de San Juan Bautista en su degollación o martirio, Patrón de esta ciudad desde 1801. Una jornada histórica al presidir la Solemne Eucaristía Ntra. Sra. Valle en el Altar Mayor, donde aguarda su Coronación, situándose a sus pies la pequeña imagen del Santo Patrón conocido cariñosamente como "San Juanito". Un cuidado exorno floral vestía de gala la parroquia en su día grande compuesto por claveles y anthuriums teñidos de la sangre que se desprende de la degollada cabeza del Santo Profeta que corona el ábside Parroquial.
A la conclusión de la Eucaristía se desarrollo la procesión del Santísimo Sacramento por el itinerario tradicional del centro de la localidad, visitando a su paso los diversos altares instalados por particulares. En el cortejo de esta tradicional procesión participaron gran cantidad de fieles que se unieron a los representantes de las diferentes Hermandades y los miembros de la Sacramental que antecedían el bello palio que da cobijo a Jesús Sacramentado, el cual iba custodiado por los cabildos secular y civil de la localidad. La escasa luz del ocaso otorgaba íntimo recogimiento a esta eucarística comitiva que contó con clásicas marchas interpretadas por la Banda Municipal.
Concluía la jornada con el regreso al templo de Jesús Sacramentado tras haber vuelto a cumplir la ciudad el voto a su Santo Patrón ante la atenta mirada de la Reina del Valle como testigo fiel del leal amor que este pueblo profesa a su Hijo.
La Parroquia junto con la Hermandad Sacramental celebro ayer la Solemnidad de San Juan Bautista en su degollación o martirio, Patrón de esta ciudad desde 1801. Una jornada histórica al presidir la Solemne Eucaristía Ntra. Sra. Valle en el Altar Mayor, donde aguarda su Coronación, situándose a sus pies la pequeña imagen del Santo Patrón conocido cariñosamente como "San Juanito". Un cuidado exorno floral vestía de gala la parroquia en su día grande compuesto por claveles y anthuriums teñidos de la sangre que se desprende de la degollada cabeza del Santo Profeta que corona el ábside Parroquial.
A la conclusión de la Eucaristía se desarrollo la procesión del Santísimo Sacramento por el itinerario tradicional del centro de la localidad, visitando a su paso los diversos altares instalados por particulares. En el cortejo de esta tradicional procesión participaron gran cantidad de fieles que se unieron a los representantes de las diferentes Hermandades y los miembros de la Sacramental que antecedían el bello palio que da cobijo a Jesús Sacramentado, el cual iba custodiado por los cabildos secular y civil de la localidad. La escasa luz del ocaso otorgaba íntimo recogimiento a esta eucarística comitiva que contó con clásicas marchas interpretadas por la Banda Municipal.
Concluía la jornada con el regreso al templo de Jesús Sacramentado tras haber vuelto a cumplir la ciudad el voto a su Santo Patrón ante la atenta mirada de la Reina del Valle como testigo fiel del leal amor que este pueblo profesa a su Hijo.
Fotos: José Mª Pichardo
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada