martes, 27 de septiembre de 2011

Coronas y estrenos de la Coronación Canónica




El oro de la devoción, de las promesas, de favores, de plegarias, de suplicas, de gracias, de generaciones, de fe y de oraciones en la presea de la Reina de La Palma y su divino hijo. La coronas de la coronación conforman el eje central de una histórica exposición que abre las puertas al último mes de esta larga espera hacia la Coronación Canónica. El amor de un pueblo que se manifiesta además en la nueva saya, la toca o el manto de las estrellas, uniéndose a estos los regalos de las diferentes hermandades.

Ésta nueva corona de oro con la cual nuestra Patrona será coronada, ya es una realidad para satisfacción y disfrute de todo el pueblo de La Palma. Elaborada con los más de 4 kilos de oro donados por el pueblo en el taller de orfebrería de los Hermanos Delgado, esta nueva presea otorga a la Imagen de Ntra. Patrona, aún más si cabe, el título de Reina de nuestro pueblo pues este es quien ha costeado por completo su hechura.

El proyecto de ésta nueva corona tuvo sus inicios en aquel mes de diciembre de 2006, en el que la Hermandad de Ntra. Sra. del Valle, recibió la visita de los Hermanos Delgado López, considerados en la actualidad prestigiosos orfebres sevillanos, presentando a la Junta de Gobierno de dicha Hermandad el proyecto de la nueva corona de oro para la Stma Virgen. Tras presentar dichos orfebres el proyecto, la Junta de Gobierno decidió su aprobación, y poco después lo aprobaría también el Cabildo de Hermanos celebrado para tal fin. Finalmente desde finales de 2008 fueron las manos de éstos excelentes orfebres sevillanos los que han labrado las coronas de la Coronación Canónica, cuyo resultado ha sido admirado satisfactoriamente el pasado fin de semana.

La Corona guarda la misma línea que la actual ráfaga, que en 2005 estrenó la Stma. Virgen, realizada por el mismo taller de orfebrería. Posee el resplandor de forma redondeada compuesto por doce óvalos a forma de cartelas de los que parten otros tantos rayos biselados, como luz divina, rematados por doce estrellas caladas haciendo referencia a la visión de Juan en el Apocalipsis . Estos rayos a su vez, son arropados por diez entrerrayos repujados a base de volutas y hojarascas, terminando de componer el círculo que está rematado por la Cruz campeante y ricamente repujada escoltada por dos palmas sobre el urbe. La parte central de la corona, está formada por el anagrama de la Virgen María, flanqueado por dos arcángeles que sostienen la Corona Ducal, igual a la que aparece en el escudo de La Palma. Todo ello es circundado por un lazo donde aparece la inscripción: "Regina Vallis, Salus Infirmorum, Mater Dei" y sostenido a su vez por dos grandes palmas que simbolizan la veneración del pueblo de La Palma a su Patrona, en una de las cuales los orfebres han dejado su firma colocando una pequeña libélula. El canasto está dividido en seis partes simultaneando cartelillas y perchetes rematados por ramilletes de palmas y seis imperiales repujados que otorgan mayor volumen y vistosidad. En la parte frontal de la corona se sitúan cuatro diamantes de incalculable valor que han sido donados por Dña. Juana Casado, sobrina de D. Ignacio de Cepeda, quien costeo la nueva imagen de la Virgen en octubre de 1936. Todo ello va asentado en el aro que irá sobre las sienes de la Virgen repujado con decoración de laurel, símbolo del triunfo, y de palmas, símbolo de nuestra localidad.

En cuanto a la corona del Niño, sigue los mismos argumentos decorativos que el canasto de la Virgen, destacando el detalle del original y bello lazo que conecta con el urbe y la cruz, finamente repujada, y en el que se puede leer: "Jesús, Hombre Salvador".

Junto a estas preseas podemos observar la nueva toca de sobremanto donada por el grupo joven y realizada por el insigne bordador hispalense D. Francisco Carrera Iglesias a partir de unos viejos encajes, así como la nueva saya de magnífica hechura por parte del bordador sevillano D. Mariano Martín Santoja en oro y sedas naturales sobre tisú de plata, siendo donada por un grupo de devotos. La restauración del manto de las estrellas por parte de Dña. Juana María Ibáñez ha sido sin duda uno de los mas admirados estrenos de esta exposición. Esta joya del bordado ha sido restaurada y pasada a un nuevo terciopelo en la misma tonalidad caldera. Sus 112 grandes estrellas y su compleja y elaborada cenefa han maravillado a todo aquel que lo ha contemplado. Ante este se encontraba una vitrina con restos del antiguo terciopelo y con documentos históricos de las coronas, como el contrato de su hechura. A estos estrenos se unen los regalos que han ofrecido las diferentes hermandades como la medalla de oro de Padre Jesús entregada la pasada cuaresma, los zapatos en plata sobre dorada para el niño donados por el Santo Entierro y el manto turquesa de damasco dorado regalado por el Cautivo. A estos hay que añadir la insignia de oro de la Asoc. de Belenistas "El templo" que le será entregada a la Hermandad el próximo 1 de Octubre y que ha sido cedida para la exposición.

Muchas ilusiones y, por qué no, recuerdos guarda esa corona, que en un futuro ya más cercano, reposarán para el resto de los días sobre las sienes de nuestra querida Patrona, y qué mejor lugar para todas esas piezas de oro que los devotos han donado con tanto cariño, que reposar junto con la Virgen del Valle y ser parte de su patrimonio junto a otros tantos estrenos que dan fe del amor de La Palma a su Patrona.




Fotos: José Mª Pichardo

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada